Paintings

Dinámica, resuelta, la pintura de Nerina Rosende abreva en una sensibilidad sutil y expresiva que confiere a su obra una refinada afirmación del sentimiento humano.

En su multiplicada concurrencia de signos ágiles, atrevidos, inocentes o irónicos,

da cuenta de un espíritu vibrante, joven, que busca asomarse a esa fuente

donde fluye todo su valioso contenido interior. 

El arte es así, provocación, estímulo y búsqueda de una empatía con el espectador cómplice de su aventura, a quien hace participar de la magia de sus impulsos

y sus apariciones súbitas e inesperadas.

Adscripta al Movimiento Esencialismo, toda su obra es un aporte fluido de una

intuición en acto, en manifestación liberada, donde la lógica queda desplazada a un lugar secundario y la pintura se convierte en una vibrante oferta de posibles caminos por donde puedan correr los aires sutiles y las tormentas agitadas pero fecundas. 

El arte es una manera de dar, un alimento para nuestro patrimonio sensible

y Nerina Rosende está en esa tarea.

Heriberto Zorrilla - julio 2017